Adiviné tu rostro palideciendo.
Imaginé tu cuerpo cediendo.
Me figuré tu gozo.
Tu ego satisfecho.
Desde los confines del alma
Adiviné tu rostro palideciendo.
Imaginé tu cuerpo cediendo.
Me figuré tu gozo.
Tu ego satisfecho.
Volencia aquella era la del cielo despuntando en auroras violetas e inservibles. Ahora en ausencia.
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