Quería la niña un rosa roja
Para decorar el alma rota.
Quería un bello libro de poesías.
Para las tristezas del día.
Quería Paris en primavera.
Más no halló quien lo tuviera.
Desde los confines del alma
Volencia aquella era la del cielo despuntando en auroras violetas e inservibles. Ahora en ausencia.
1 comments:
Hola, estoy leyendo :)
Intentando desaprender.
Paso a desearte lindo finde, bueno, lo que queda de él.
Besos!
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