No sé cuál es la lengua que articulada,
Tu alma dura entenderá.
Por que cuando más me acerco,
Más te lloro ¡oh! reluciente escarabajo de oro.
No sé que darte por pan para que tu famélico ego se dé por satisfecho.
Desde los confines del alma
No sé cuál es la lengua que articulada,
Tu alma dura entenderá.
Por que cuando más me acerco,
Más te lloro ¡oh! reluciente escarabajo de oro.
No sé que darte por pan para que tu famélico ego se dé por satisfecho.
Volencia aquella era la del cielo despuntando en auroras violetas e inservibles. Ahora en ausencia.
1 comments:
Sed de amar(te).
Quizás sea ese el alimento que escasea :s
http://histeriasminimas.blogspot.com/2009/01/blog-post_12.html
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