Sinsabor que llenó la boca.
Boca que jugó a ser pulcra.
Pulcra verdad, decadencia grotesca.
Grotesca enfatización pronunció la lengua.
Lengua maldita.
Maldita la lengua que ejerces con tanta altivez.
Desde los confines del alma
Volencia aquella era la del cielo despuntando en auroras violetas e inservibles. Ahora en ausencia.