De nada me sirvió haber ocultado tus lápices de colores,
Tus medias olvidadas, mi media sonrisa.
Los poemas escritos aún son tuyos,
Los besos embalsamados,
Los cariños renegados.
Desde los confines del alma
Volencia aquella era la del cielo despuntando en auroras violetas e inservibles. Ahora en ausencia.