Se desprende de la carne y florece,
Ese estallido lo llamo amar.
Desde los confines del alma
Se desprende de la carne y florece,
Ese estallido lo llamo amar.
Lo que le costaba entender eso de que yo era algo Lunar.
Que ni telarañas ni ojos oblicuos podrían detenerme.
Nunca buscó refugio en mis aletas tornasoladas.
Le faltó agua, oxígeno, clarolunar.
Agonizó sin realmente verme,por tras de la cascada.
Crustáceo cansino.
No te he dicho acaso,criatura nocturna,que el tiempo se detuvo exactamente la noche aquella en que vimos los destellos en el cielo?
Nunca me situé en ninguno de tus escritos,por cautela quizás,nunca creí que podría pertenecer a algunos de tus tapices, todos tan brillantes/vibrantes. No es un mero gimoteo(ojo) de todo capaz es más una suerte de mirada por entre la rendija. Como cuando te veía hablar con otros en otros tonos; coloridos,vocales. Me tocó mirarte como quien mira de lejos un monitor titilante,frío.
Solo una niebla, extraña y viscosa.
Estrangulando sentimientos.
Pretendiendo que todo este dolor pasará,
como pasaron otros y sobreviviste.
Bocanadas de aire.
Bocanadas de aire muy frio.
Condensación, atajar una lágrima muy fuertemente.
Todo amor se va ,
A veces a otro espacio,
A veces a otra vida.
R.I.P. Chester Bennington.
Que de olor produce el agua sucia.
Quien pudiera sólo correr,pasar sin hacer mella.
Pero ese fango no es mío,
No.
No lo quiero.
Dejaré que se evapore.
Como todo lo que produce
Cuando se cuelga en mis aletas el olor que destila su piel- de lejos la olfateo,se pudre lentamente.
Demasiada agua supongo.
Sucia.
Date cuenta.
Date cuenta antes.
Date cuenta ahora.
Ya te diste en demasía.
Despotricar un nombre no entretiene.
Buscar los hartazgos del hastío tampoco.
Pomposidad esa de querer herir sin medir,
Dramatizar sin amar.
Falacias.
Vino y desamor,
Te llegan y se van contigo.
Puede escarbar profundidades y hallar recuerdos enterrados.
Evocar fragancias retenidas en el almacén del alma.
Resonar notas que alguna vez en el tiempo hicieron melodías nombrando amores etéreos.
Magnificente aparato de los quejidos contenidos y olvidados.
Memoria eres tú. La que no me deja esta noche de sonajeros del viento, dormir en paz.
Ojalá no se erotizara nada.
Ojalá apenas el estar.
En presencia y ausencia.
Ojalá vinieras (Te contaría cosas al azar)
Salgo a buscar la claridad,
Voy dando codazos entre las tinieblas, tropezando y volviendo a andar.
La vida es ahora muebles, ropas y cubiertos por el suelo.
La vida es ahora obstáculos los que sortear en la oscuridad.
Soy aquella que ante toda duda,lápida, bebida y corazón deshecho : Escribe!
¿Y qué si hoy amanecí con ganas de poner los chiches de vuelta a su lugar?
Cambiar las sábanas.
Podar las plantas.
Abrir las ventanas.
Tirar la soledad un poquito más hacia la izquierda.
(Ojalá toda mi vida pudiera volver a oler como antes.
Antes de tanta lluvia de hojas secas.)
Si siguiera escribiendote, te diría algo así:
-No te cases- hace frío, si sales llevate un abrigo.
-Sigo sin saber mirar las estrellas cuando no estás.
-Hubieras devuelto mi cariño si ya no lo querías.
Creí que tus ojos gatunos tardarían más en envejecer.
Que no te vería deshojando rosas en las banquinas.
Ni queriendo cambiar el sol de lugar.
O vendiendo caramelos para la memoria.
Uno crée tantas cosas.
A la larga aprende solo a observar mientras apaga el pucho o se cae una moneda a la canaleta.
De todas las cosas que extraño de tí la que más me falta es tu ausencia cuando estabamos juntos.
Nunca quise volver...
Sin embargo te dije que lo haría.
Solo para imaginarte cada día
Regando las plantas,
Arreglando la cama,
Vaciando los ceniceros.
Amo las cosas complejas, las simples,
Lo que aturde y lo que calla.
Así como cuando suenas y todo se detiene en el tiempo.
(A Willam P. Corgan, por ser el que mide el tiempo en mi corazón.)
Volencia aquella era la del cielo despuntando en auroras violetas e inservibles. Ahora en ausencia.